NOSOPRANO

NOSOPRANO

Revista de crítica audiovisual, review de cine, series y libros

Etiqueta: Mark Ruffalo

Vengadores Infinity War: diamantes para la eternidad

La última entrega de la factoría Marvel es el destino donde confluyen los dieciocho filmes que, desde hace una década, vienen conformando el que probablemente sea el canon cinematográfico más…

Título original: Avengers: Infinity War; Dirección: Anthony Russo, Joe Russo; Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely (Cómic: Jack Kirby, Jim Starlin);Música: Alan Silvestri; Fotografía: Trent Opaloch; Reparto: Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Benedict Cumberbatch, Chris Evans,Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Chris Pratt, Tom Holland, Josh Brolin,Elizabeth Olsen

La última entrega de la factoría Marvel es el destino donde confluyen los dieciocho filmes que, desde hace una década, vienen conformando el que probablemente sea el canon cinematográfico más taquillero de la historia. También es el eje que da inicio a una nueva continuidad de anunciados estrenos probablemente igual de taquilleros. No solo se trata del título donde cruzan sus tramas todas las piezas individuales que han ido escalando en taquilla año tras año, también es la clave de bóveda donde se unen las sagas que han conformado el complejo tapiz de superhéroes: Iron Man, Capitán América, Hulk, Thor, Spiderman, Doctor Strange, Guardianes de la Galaxia y el resto de secundarios de Los Vengadores uno y dos, además de la recientemente estrenada Black Panther.

El hilo conductor que permite la conjunción de tan diversos y dispares elementos son las llamadas «gemas del infinito», excusa dramática que ha ido salpimentando las entregas previas con mayor o menor relevancia. Según la historia, el malvado Thanos, hercúleo villano de tez morada y gigantes proporciones, ansía poseer las cinco gemas que andan desperdigadas por el universo para provocar una hecatombe que dé al traste con la mitad de la vida en el cosmos. Se trata de una empresa que lleva tiempo intentando —varias películas— a través de sus secuaces, pero la incompetencia de éstos han terminado provocando que opte él personalmente por hacerse cargo del asunto.

Por supuesto, la facilidad con la que cada gema cae en sus malvadas manos resulta tan pasmosa que hasta roza el despropósito. Alguna de ellas, que antaño inspiraron películas completas, son tomadas por el villano directamente en off. Alguna otra, perdida hace eones, simplemente aparece en su camino de la mano de algún fortuito cameo. Pocas son las que tiene que pelear y, en cualquier caso, tampoco es eso lo realmente importante.

La facilidad con la que cada gema cae en sus malvadas manos resulta tan pasmosa que hasta roza el despropósito

Porque si algo interesa al público que ha roto los records de taquilla en su primer fin de semana de estreno son fundamentalmente los cruces dramáticos entre unos héroes y otros. Iron Man salvando al Doctor Strange; Thor aventurándose en el espacio con el mapache de los Guardianes; Hulk peleando mano a mano con el Soldado de Invierno y todas las huestes de Wakanda. La mixtura, la amalgama.

El filme teje a la perfección el choque entre caracteres y hace las delicias de los iniciados. Aquellos que, por contra, se acerquen de nuevas al relato se sentirán irremediablemente defraudados, como invitados a una fiesta donde no conocen a nadie.

No hay comentarios en Vengadores Infinity War: diamantes para la eternidad

Thor Ragnarok: superhéroes en el circo

La preeminencia del humor sobre el argumento no hace sino desvirtuar el sentido mismo de la obra. Tanto, que incluso suena a payasada.

Dirección: Taika Waititi Guión: Eric Pearson (Historia: Craig Kyle, Christopher Yost); Música: Mark Mothersbaugh;Fotografía: Javier Aguirresarobe; Reparto: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Anthony Hopkins, Mark Ruffalo, Tessa Thompson, Benedict Cumberbatch, Idris Elba, Jeff Goldblum

El Ragnarök es el fin de Asgard, el mundo originario del dios Thor. Su llegada implica la destrucción de todo y el final de su civilización. Cuando el malvado Loki suplanta a Odín en el trono, el Ragnarök se percibe más cerca que nunca. Thor, hermano de Loki, vive ajeno a la suplantación y trata de mantener a raya a todos los demonios y fuerzas maléficas que amenazan con provocar la caída de su reino. Pero entonces llega Hela, primogénita de Odín y diosa de la Muerte, dispuesta a provocar el colapso final. Para ello, su primer paso es destruir el martillo de Thor y expulsarles tanto a él como a Loki del planeta hacia un vertedero espacial llamado Saakar, que resulta ser el lugar más hortera del universo.

En las antípodas de la pieza originaria de la saga, Thor (Kenneth Branagh, 2011), esta tercera entrega de las aventuras del dios del trueno abandona por completo la altisonancia shakesperiana de la primera y la impostada oscuridad de la segunda para abrazar definitivamente el tono ligero y cómico que introdujo Guardianes de la Galaxia (James Gunn, 2014) en el Universo Marvel. De este modo, la historia huye de complejidades argumentales para explotar al máximo las peripecias de los personajes en su anhelo por salvar a la civilización asgardiana de su temible final, al tiempo que se explaya en los gags visuales y los chistes de diálogo.

Y ahí reside la gran virtud y el gran defecto de la película. Por un lado, frente al drama grandilocuente de las últimas entregas de la casa Marvel se agradece un tono desenfadado y estrambótico que invite tanto a la risa como al disfrute de la acción. Pero, por otro lado, la preeminencia del humor sobre el argumento y las premisas de los personajes no hace sino desvirtuar el sentido mismo de la obra.

Thor: Ragnarok suena a payasada. El desenfado por momentos se torna extravagancia y desafección, restando importancia dramática tanto a los héroes como a los villanos. Hulk, que ejerce de compañero de armas del protagonista, transgrede sus propios principios para convertirse en una versión circense de sí mismo; en un recurso cómico, en un chiste. Goldblum lleva al villano hasta la parodia del absurdo, jugando mitad en la horterada mitad en la idiotez. Y Thor sigue adoleciendo del problema que siempre ha presentado con el humor: es un personaje tan colmado de virtudes que difícilmente puede agarrarse a la comedia del desdichado a la que tan bien juegan en Guardianes de la Galaxia o en Spiderman Homecoming (Jon Watts, 2017).

Con todo, la película no deja de ser otra pieza del puzzle que está componiendo Marvel y así hay que entenderla, como una más.

No hay comentarios en Thor Ragnarok: superhéroes en el circo

Spotlight: traspiés en la oscuridad

Salvando algunas excepciones, las películas de periodistas terminan bien. Son entretenidas, en su mayoría, pues suelen hacer hincapié en el trabajo de campo, en las llamadas, en las visitas a…

Spotlight

2015. Título original: Spotlight Dirección: Thomas McCarthy Guión: Thomas McCarthy, Josh Singer Fotografía: Masanobu Takayanagi Música: Howard Shore Reparto: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci Género: Drama

Salvando algunas excepciones, las películas de periodistas terminan bien. Son entretenidas, en su mayoría, pues suelen hacer hincapié en el trabajo de campo, en las llamadas, en las visitas a testigos protegidos y en esas negociaciones off the record en la barra de un bar de madrugada. Tienen cierto encanto, aunque no deje de ser un encanto «peliculero».

Spotlight trata la investigación llevada a comienzos de la primera década del siglo XXI por el departamento de investigación del Boston Globe, llamado Spotlight, acerca de los abusos sexuales a menores perpetrados por miembros de la Iglesia Católica durante años con la connivencia de los altos cargos eclesiásticos. Bajo las órdenes de un nuevo redactor jefe, este departamento recibe el encargo de investigar lo que de otro modo no habría investigado nunca —de hecho, lo había pasado por alto en múltiples ocasiones—, generando así una serie de reportajes que, ya en el mundo real, fueron merecedores del premio Pulitzer.

Con una puesta en escena somera y una fotografía discreta siempre al servicio de la narración, el gran logro del filme, además de saber mantener la tensión a lo largo de las dos horas de metraje, es su capacidad para sugerir sin mostrar el mundo íntimo de los personajes. Sin ningún tipo de recreación melodramática, basta un gesto, una mirada cómplice, una cerveza compartida para entender que los periodistas al pie de la noticia están sacrificando sus propias vidas y las de sus familias en pos de la verdad.

No se amilana a la hora de arrojar al rostro del periodismo actual su principal pecado: la desidia

Si se le puede poner un pero, este es sin duda el de la facilidad. No sólo todos los miembros del equipo son tenaces y rigurosos hasta rozar casi lo mecánico, con una deontología a prueba de bombas y una entrega estanajovista por su trabajo; la película peca de ponerles el camino demasiado fácil. Cuando uno entra en la sala ya sabe que el filme va a terminar bien; que van a conseguir los documentos que necesitan para probar la culpabilidad de los sacerdotes y que van a lograr, de alguna forma, sacar en portada los pecados del cardenal. No obstante, sorprende la sencillez con que se logra todo, especialmente cuando descubren que la pieza clave del asunto la tienen ellos mismos en la estantería —y que, de hecho, ya la han publicado en múltiples ocasiones sin que nadie le prestara mayor atención ni decidiera hurgar más en la noticia—. Ni por un instante se plantean problemas de difícil solución ni percances que den al traste con lo ya avanzado en la investigación periodística y, claro, esto resta bastante interés dramático a la obra.

Sin embargo, a pesar de ello, se trata de un filme que recupera todo lo bueno de los thrillers de investigación del pasado —quiere recordar un poco a Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976)— y que además no se amilana a la hora de arrojar al rostro del periodismo actual su principal pecado: la desidia.

No hay comentarios en Spotlight: traspiés en la oscuridad

Los vengadores, la era de Ultron: pirotecnia visual sólo para entendidos

Arrasando en la taquilla internacional nos ha llegado a la cartelera la segunda entrega de la saga iniciada por Los Vengadores, filme coral que reúne a una nutrida cuadrilla de…

Arrasando en la taquilla internacional nos ha llegado a la cartelera la segunda entrega de la saga iniciada por Los Vengadores, filme coral que reúne a una nutrida cuadrilla de superhéroes de cómic como el Capitán América, Ironman, Thor, Viuda Negra, Ojo de halcón y Hulk. Esta secuela sigue la estela de su antecesora y toma como elemento reconocible el cetro que portase el villano anterior, que ha sido empleado por la organización terrorista HYDRA para experimentar sus efectos sobre humanos. Conseguida este arma de origen extraterrestre, los experimentos llevados a cabo por los propios Vengadores despiertan una forma de vida maligna que amenaza con destruir la humanidad.

La trama, a pesar de su aparente complejidad, no deja de ser el combate de «los buenos» contra «los malos» a partir de todo tipo de trucos y superpoderes más allá de toda verosimilitud. Gana interés en el segundo acto, cuando una de las villanas expone a cada uno de los héroes a sus propios miedos, desvelando así un atisbo de la profundidad que podrían llegar a desarrollar los personajes si las explosiones les dejasen un poco de tiempo.

Decepciona, en cualquier caso, que la resolución de los conflictos responda más a la intervención de una entidad superior y un conglomerado tecnológico, en lo que parece ser una mención casi literal del deux ex machina de la tradición grecolatina. A pesar de unir sus fuerzas, todos los superhéroes juntos parecen no ser capaces de solventar un conflicto que les sobrepasa sin una ayuda extra en el último momento.

La película toma referentes de todos los títulos que protagonizan en solitario cada uno de los superhéroes que conforman la pandilla

Pese a todo, hay que tener en cuenta que parte de la complejidad de la obra es que no bebe de una sola fuente. Además de su acervo en el mundo del cómic y de su directa precuela cinematográfica, la película toma referentes de todos los títulos que protagonizan en solitario cada uno de los superhéroes que conforman la pandilla, en lo que se ha dado en llamar el Universo Marvel, por ser la casa editora de los cómics originales.

De hecho, el mismo detonante narrativo del título —el cetro del anterior villano— no viene de su película antecesora, sino de varios de los crossovers protagonizados por alguno de los héroes en solitario. No hemos de olvidar que todos los integrantes del equipo de Vengadores tienen en su haber una o varias obras cinematográficas —con excepción de Ojo de halcón y de Viuda Negra, la única mujer que integra el equipo—. Esto sitúa la pieza muy lejos de los legos en la materia, que tan sólo pueden asistir a un espectáculo visual de disparos y puñetazos entretenido, aunque tramposo. Los forofos, por otra parte, sí podrán aventurar una ligazón argumental que quizá les haga la película un poco más interesante.

No hay comentarios en Los vengadores, la era de Ultron: pirotecnia visual sólo para entendidos

Foxcatcher: el falso mentor

«¿Y qué se lleva él de todo esto?» pregunta el personaje de Dave Schultz (Mark Ruffalo) en el primer tercio de Foxcatcher. Poco antes, su hermano Mark (Channing Tatum), también…

«¿Y qué se lleva él de todo esto?» pregunta el personaje de Dave Schultz (Mark Ruffalo) en el primer tercio de Foxcatcher. Poco antes, su hermano Mark (Channing Tatum), también oro olímpico, ha recibido la invitación de John du Pont, un excéntrico millonario interpretado por Steve Carell, que aparentemente está dispuesto a apadrinarle sin percibir a cambio más que la satisfacción de llevar a los Estados Unidos hacia la victoria en los Juegos de Seúl 88. ¿Y qué se lleva él…? Será el largometraje el encargado de respondernos la pregunta de una forma cruda, inquietante y dolorosa.

No han sido pocas las críticas que ha recibido el film por no ceñirse fielmente a los hechos que antecedieron el asesinato real de Schultz a manos de du Pont. De ellas, probablemente la más dura haya sido la del propio hermano Mark, que ha negado varias de las situaciones que aparecen en el film donde, por otro lado, realiza un cameo. Efectivamente, siguiendo los testimonios, la relación entre el millonario y los luchadores olímpicos probablemente no tuviera las connotaciones que sugiere la película. No obstante, eso no es óbice para que estemos ante una obra de primera categoría.

El largometraje realiza un retrato profundo sobre el egoísmo, la envidia y el complejo de inferioridad. Amparado por la dependencia económica a la que termina sometiendo a sus pupilos, el falso mentor du Pont logra la que parece que ha sido su gran aspiración en la vida: ser alguien respetado, ser un ejemplo a seguir, un líder. Su motivación profunda reside en la reprobación de su anciana y estricta madre, a la que interpreta fría e intransigente Vanessa Redgrave. El ego, los odios y envidias llevarán a los personajes a través de un tortuoso camino que se narra entrenamiento tras entrenamiento, pues no se puede concebir este film sin el contexto deportivo.

El largometraje realiza un retrato profundo sobre el egoísmo, la envidia y el complejo de inferioridad

Impresionante Steve Carell. El cómico está irreconocible tanto en el físico como en el tono, diametralmente opuesto al que nos tiene acostumbrados, dando vida a un personaje inquietante, inestable e imprevisible. Ruffalo y Tatum, igualmente, bordan sus papeles de los hermanos Schultz, sosegado y cauto el primero, temperamental e irascible el segundo. Completa las loas un guión preñado de escenas de fuerte carga simbólica y sutiles mensajes entre líneas que enriquecen todas y cada una de las situaciones y diálogos de la película.

El problema principal reside en un rimo quizá demasiado lento y una perspectiva cambiante que parece saltar de un personaje a otro sin realmente dar a ninguno carta de verdadero protagonista. Pese a ello, es una obra compleja que, sin duda, invita a la reflexión.

No hay comentarios en Foxcatcher: el falso mentor

Type on the field below and hit Enter/Return to search